lunes 17 de marzo de 2008
para "millón de amigos" Mori
Amanecí como hace tiempo no amanecía! GRACIAS A TI! Es como cuando tu parte mente/corazón ya en la marcha del día a día va viviendo el presente pero con sabor a “lo por hacer” del futuro. Más que sentir ese ánimo de tus palabras (que de por sí al menos a mí me inyectan lo que necesito de mi misma cuando a veces se me va) es esa sensación que tal vez a ti también te pasa, de tener un amigo que entiende por donde se alimentan tus raíces y las frecuencias de tus vibraciones, aquellas por donde vas a dirigir tus ideales. Mostro verte ayer y mostro compartir tus proyectos! Al final somos seres humanos con corazón y cerebro. Sea cual sea el resultado, me recordaste que no se puede perder la intención en el miedo. Parte de esto lo medite hace un año en los EE de semana santa… Entonces… como ser humano que soy aprenderé de lo que me toque pero lo intentaré ;)
Un abrazo como el que te quice dar ayer pero no me atreví.
Chau idiota!
TQM
domingo 2 de marzo de 2008
¡Bono en estado puro!
U2 Album: The Unforgettable Fire
Bad
If you twist and turn away. If you tear yourself in two again. If I could, yes I would, If I could, I would let it go. Surrender, dislocate. If I could throw this lifeless life-line to the wind. Leave this heart of clay, see you walk, walk away into the night, and through the rain, into the half light and through the flame. If I could, through myself, set your spirit free, I'd lead your heart away, see you break, break away, Into the light and to the day. To let it go and so to find away. To let it go and so find away. I'm wide awake. I'm wide awake, wide awake. I'm not sleeping. If you should ask, then maybe they'd tell you what I would say, true colours fly in blue and black, blue silken sky and burning flag.
Colours crash, collide in blood-shot eyes. If I could, you know I would, if I could, I would let it go. This desperation, dislocation, separation, condemnation, revelation, in temptation, isolation, desolation, let it go and so to find away
To let it go and so to find away, To let it go and so to find away, I'm wide awake, I'm wide awake, wide awake
I'm not sleeping
Oh no, no, no.
miércoles 9 de enero de 2008
Dedicada a mis hermanos
Creo que todo esto tiene que ver con algo que los papás intentan inculcarnos pero no siempre les liga y a veces sin querer inculcarlo les liga. Tiene que ver con la capacidad que desarrollemos los hijos para DECIDIR sobre nuestra vida. El saber discernir entre una buena o una mala decisión al final es tan nuestro como nuestro propio nombre y apellido. Nadie nos enseña a tomar buenas decisiones, como nadie enseña a un padre ser buen padre o a una madre ser buena madre, buen esposo o buena esposa, buen hijo o buena hija. Esas cosas no se enseñan, esas cosas forman parte de un criterio que se va formando (valga la redundancia) desde que aprendemos a armar legos o a jugar con carritos y barbies. Cuando el criterio ha sido formado (mas no adiestrado, sino formado) entonces da como resultado personas felices, capaces de tomar buenas decisiones. Pueden ser o no profesionales, pueden tenerlo todo o tener poco pero si no se tiene ese criterio y esa capacidad para decidir por lo que queremos entonces nada valió la pena. Ahora me di cuenta que esto es parte de lo que cargamos encima y lo que llevaremos hasta que nos muramos. Las buenas decisiones que tomemos serán buenas si en el largo plazo nos trajo más bienestar que perjuicio. El saber tomar decisiones equivale a ser exitoso en la vida, equivale a liberarte, equivale a mirar con otros ojos, de adentro, desde tu mente pero pasando por tu corazón, ser honesto con tus deseos y aspiraciones. Nada de conformarse con lo que hay, exigir es parte de saber decidir por lo bueno.
Con el pasar del tiempo miras sobre tu hombro y te das cuenta cómo algunas decisiones que tomaste fueron precipitadas y movidas solo par la parte emotiva y no tanto la racional. De cuando en vez pasa al revés ... más pesó lo racional y también la regaste (estas son las menos pero también pasan)
Hace 3 años exactamente yo regresaba de uno de los viajes más esperados de toda mi vida, lo único de malo de entonces era que regresaba muriéndome de pena porque digamos que de una sola me botaron del caballo y bueno a quién no le pasó no? A todos nos han pinchado y nos seguirán pinchando el globo más de una vez y después de eso?.Pues decidir. Yo decidí no rencorizar (si se puede expresar así la palabra) le guardé buena onda a la linda experiencia de viajar por primera vez a un lugar, sola y conocer gente espectacular y bueno pues nada... hay que TOMAR DECISIONES.
Luego de todo este tiempo, hace dos días luego 3 años con más control y manejo de las emociones volví a ver a este muchachito paraguayo en Lima, oportunidad para preguntar qué pasó entre otras cosas que vinieron a la conversación. Pero cuando uno DECIDE es capaz de colocarse sobre las situaciones y llegar a ser amable, atento, ser gente con el resto en pocas palabras. Conversamos un poco y como le dije a él después: -"Pudimos voltear esa página del libro que quedó doblada por necesidad de cerrar la tapa. Ahora la enderecé y el libro se cerró correctamente".
Se siente bien ...
Abajo el mensaje que me escribió después...
Moraleja: "Para ser felices hay que DECIDIR hacerlo"
Los quiero mucho
Sil
El día 7/01/08, Gino Fabrizio Lombardo Bento <mailto:ginofabrizio@gmail.com> escribió:
gracias por todo Sil. Fue muy lindo poder volver a verte, me siento mucho mejor y no como aquella vez en el aeropuerto de Asunción gracias por el almuerzo de hoy estuvo riquísimo un poco sudoroso pero rico ya voy a ir acostumbrandome jajajajajajaja. Que estes bien, te deseo lo mejor del mundo porque te lo mereces, sos una persona increíble en serio......una vez más gracias por todo y nos estamos viendo en marzo si Dios quiere. Salúdame a tu familia y mil disculpas por no poder quedarme, te mando un besote cuidate mucho peruca divina.... chau
sábado 3 de noviembre de 2007
Para pensar...
El secuestro de la solidaridad
Roberto Lerner Profesor del Departamento de Humanidades de la PUCP
La solidaridad desatada por del terremoto de Ica puede juzgarse como inusitadamente extensa. Esta se ha dado desde una iniciativa ciudadana y democrática. No obstante, existe la impresión de que la solidaridad distribuida solo debe reconocerse al Estado. Tal hecho puede tener consecuencias negativas.
La solidaridad es un rasgo importante en la especie humana. En realidad, la empatía – ponerse en el lugar del otro- existe en nuestros primos hermanos, los grandes monos. Más allá de consideraciones morales, ayudar al prójimo se traduce en hoy por ti mañana por mí . En una especie social, donde la vida dependía de la caza, actividad incierta y azarosa por excelencia, esta es una divisa que parece bastante razonable.
Sin embargo, en el Perú, donde tanto depende de dónde estoy yo y dónde estás tú, es muy poco probable que todos sintamos que podemos estar en el mismo espacio, inclusive, en el lugar incorrecto en el momento incorrecto. En otras palabras, lo único que comparten los que viven un desastre es eso: la solidaridad nunca ha sido poderosa más allá de los linderos de una comunidad, un terruño, un vínculo familiar.
Algo ha cambiado en este terremoto. Claro, hay más dinero. Puede ser la situación geográfica. La costa conforma un ámbito de crecimiento económico donde muchos empresarios tienen intereses. Su cercanía a Lima (esto sí que nos puede pasar, digamos, un Tarata telúrico) también puede haber sido otro factor que ayude a explicar lo ocurrido.
No obstante, la voluntad de ayudar ha sido demasiado masiva, demasiado plural, demasiado consistente, demasiado desbordante para reducir el fenómeno a lo anterior. ¿Será que, por lo menos en algunos lugares, comenzamos a sentirnos pasajeros en un mismo barco, a pesar de las pasmosas diferencias existentes entre las distintas clases que tiene?
No lo sé, pero, en esto también, la ciudadanía (el término es aplicable en este caso) está muy por delante de las instituciones. Que se trate de partidos políticos, estructuras estatales, sean estas nacionales o locales, o cuerpos especializados, la gente común tiene la impresión de que toda la riqueza, literal y metafórica, de esta experiencia solidaria puede terminar secuestrada por los encargados de administrar la vida colectiva sobre una base permanente. Eso sería otra catástrofe, mayor que terremotos, tsunamis y huaicos.
domingo 19 de agosto de 2007
Como el suicidio de Dios...
Caras de la muerte y la tragedia
No sólo en un poema de Vallejo el cadáver siguió muriendo. Mabel Martínez murió por primera vez cuando una pared de adobe la aplastó en Pisco. Volvió a morir cuando dejó de respirar el niño que llevaba en su vientre. Murió una vez más cuando no hubo alguien que la recogiera de la carretilla en la que colocaron su cuerpo en un pasadizo polvoriento del hospital de Essalud del golpeado puerto. Y otra vez siguió muriendo cuando nadie pudo comunicarle la desgracia a su esposo que estaba en Huancayo sin saber nada y que sigue en Huancayo sin saber nada porque la madre de Mabel no consiguió llamar a una radio por las malditas interferencias telefónicas. Falleció por penúltima vez cuando la desalojaron de su carretilla fúnebre para colocar ahí a un herido grave que sí podía ser salvado.
La última vez que murió Mabel fue cuando su padre se encontró con dos periodistas de este Diario y les dijo: "Señores, no hay más ataúdes en Pisco, ¿qué hago? Díganme", masticando lisuras y señalando con el dedo un bulto desparramado en la vereda. Era el cuerpo de Mabel.
EL DOLOR DESPUÉS DEL DOLOR
Nadie murió en Pisco una sola vez. A las 6:40 minutos de la tarde del miércoles se celebraban los últimos minutos de una misa en la iglesia San Clemente, en la Plaza de Armas del distrito. La misa de las seis. El sacerdote ya estaba a punto de decir vayan con Dios cuando la Tierra tembló y la tierra los cubrió.
A la mañana siguiente se podía ver cadáveres sentados en las bancas aplastadas. Esos cadáveres estuvieron ahí más de 12 horas. Eso es como morir dos veces. Y después los sacaron y los recostaron en el piso de la plaza para que familiares, curiosos, chismosos y morbosos los observaran girando las cabezas según el grado de deformación de los cuerpos, como si estuvieran en la vitrina de una juguetería. Ni siquiera las dos señoras que sobrevivieron al salvaje desplome durante quince horas y que fueron rápidamente evacuadas tenían tantos curiosos alrededor. Eso es como morir tres veces. Uno de los cadáveres pasó varias horas sin que nadie lo reclamara; tenía la cabeza de la mitad del tamaño de una cabeza normal, producto de toneladas de piedras y adobe que le cayeron encima. A su costado, yacían dos niños, uno de ellos no mayor de dos años y con sus pies pequeñitos y delgaditos y bonitos fuertemente encogidos, como una última señal de angustia. Eso lo vieron el presidente Alan García (cara de estrés), el primer ministro Jorge del Castillo (cara de desesperación), el presidente del Congreso, Luis Gonzales Posada (cara de impotencia) y ninguno de los tres supo bien qué decir ante semejante panorama. Quizá no había nada por decir. Eso fue como morir cuatro veces, cuatro millones de veces.
TRISTEZAS PERPETUAS
El sur del país es una orgía perversa de incoherencias, como si el terremoto hubiera desajustado el orden natural y básico de los eventos. Unos llegaban desde Lima y otros huían lo más lejos posible; los primeros para ubicar a sus familiares y los segundos para ver por dónde coger el cerro para desde él comenzar a vivir de nuevo: sin casa, sin trabajo, sin ciudad y a veces sin parientes. Algunos sin muchas ganas de empezar desde ese cero, que equivale a dejarse llevar, que equivale a sentarse al lado de una carretera a decidir entre ir y venir, recoger o dejar, llorar o morir, replantear o morir, resistir o morir, vivir o morir.
Es incómodo para quien redacta esta página mencionar la palabra muerte y sus derivados a cada momento, pero es algo que no se puede evitar. Podría hablarse del valor de la vida o de lo que supuestamente queda de vida, pero no hay palabras cerca y menos aun cuando con cada una de los cientos de réplicas que hay en el sur del país aparece el brutal recuerdo de lo recientemente visto o la idea prematura de lo que aún podría llegar a ver, si a la naturaleza le da la gana.
En Chincha, por ejemplo, Óscar Saldaña buscaba con la mirada a alguien que solo quisiera escuchar su pequeña historia. "Mi hija ha muerto", dijo por fin. "Siete años", agregó. "Aplastada", comentó. "La tienen en un cuarto y no sé cómo llevármela", se quejó. Estaba en un pasadizo del hospital San José que olía a sangre coagulada, buscando oyentes con la mirada, cuando llegó el ministro de Salud y su comitiva y varios periodistas que lo siguieron en cada paso que daba. Óscar tenía de pronto decenas de oídos a los cuales narrarles su historia, pero solo uno que otro le hizo caso. El ministro y las decenas de personas con oídos se fueron y Óscar decidió juntar su fuerza en las mandíbulas para no llorar mucho y se apoyó de cuclillas en un muro del hospital, silencioso, rumiándose a sí mismo.
En "La condición humana", André Malraux describió las ideas que atraviesan la cabeza de un padre emocionalmente desmantelado que acaba de perder a su hijo. "Es como el suicidio de Dios", escribió. Es como la más absurda de las incoherencias. Igual a lo que se vio en el sur del país en los últimos dos días.
Ricardo León
Enviado especial de El Comercio, viernes 17 de Agosto 2007
jueves 19 de julio de 2007
No fue coincidencia

Hoy (19 de Junio) fue un día TOTALMENTE SINCRONICO. En la mañana me voy a un simposio de medio ambiente en minería y bajando al loby para almorzar veo en la mesa del costado nada menos que a Facundo Cabral sentado y terminándose un postre. Mis ojos se estiraron y lanzaron una obvia mirada fisgona para evaluar un posible acercamiento. Mientras tanto iba buscando algo donde escribir para inmortalizar el momento, pero luego pensé:, "pucha que tal wanacaure que soy", asi que tomé mi crendencial del simposio (que iba a convertirse en el soporte del autográfo) y pasé delante de su mesa con la mica vacía, colgada al cuello y sin mirar al costado. En eso escuché: "Hey!!! que haces con eso vacío colgado al cuello asi?", voltié, lo miré y mi respuesta fue atomática: "saqué la credencial que había dentro para que me la autografiaras, pero te vi ocupado y preferí no molestar". Cruzamos un par de palabras y pasamos un rato muy agradable, que aunque corto fue de lujo. Él me habló de la minería responsable y yo de sus mejores ensayos. Le mencioné uno que leí y fue especial, llevaba de título: "No estás deprimido, estas distraído" una especie de recordatorio acerca de lo esencial que nos une al propósito del estar vivo.
Pensando en todo esto me fui del lugar sintiendo mia la inspiración de ese hombre y recordé la vez en que quice ayudar a Gionas. Le siguieron reflexiones profundas, ratos de reconciliación interior y páginas de encuentros memorables con personas que marcaron un tiempo en líneas ahora discontinuas de mi vida, así también pasé revista de aquellas que se fueron sin despedir y rompieron parte de la magia. Hoy pensaba en este chico, en Gionas y a decir verdad desde hace algunas semanas se me viene a la mente muy a pesar de haberlo cortado poco más que de raíz. Aunque parezca locazo me cuesta un poco no acordarme de él últimamente, no se por qué y hoy por la noche antes de llegar a casa, salí con la flaca y la we y nos dejamos llevar por el soplo del viento. Luego de pasear por Miraflores y toda la Av. Larco nos subimos a una combi cualquiera (la menos llena que pasó a esa hora, 10 pm ) y guiadas por la energía cósmica del fluir y sin reparar hacia donde nos estábamos dirigiendo, terminamos en una plazuelita frente a la iglesia de San Francisco en Baranco. Sorpresa la mia cuando miré a mi alrededor y me encontré parada nada menos que al frente de la casa de Cato, uno de los mejores amigos de este chico. Había caminado las mismas calles que nos vieron abrazar en pleno invierno limeño del 2005, cantando la chica de Ipanema, visitando a Evelyn, en ese momento embarazada y de pronto recordé su despedida sorpresa ese último día que ya no vale la pena mencionar ... y bueno pues así es la vida de sincrónica, todo se une por alguna razón, ese chico fue muy especial y espero que le vaya bien por Argentina. No sé nada de su vida, solo que es felíz y que su hija crece cada vez más en tamaño y belleza. A todo esto se me vino la imagen de una paloma que vi bebiendo de un charco de agua y por un segundo me sentí como ella, encontrándome sin querer con lo necesario en el momento justo, bebiendo de experiencias que por algún motivo tenían que pasarme. El agua estuvo justo ahí para ser bebida, esa experiencia me enseñó algo importante. Ahora que lo veo desde aquí, creo más en la sincronía. Sí, fue SINCRONIA TOTAL.
miércoles 18 de julio de 2007
"Lo esta" ... y donde menos piensas
Esta es la audición de un humilde vendedor de celulares en el programa "BRITAIN´s GOT TALENT" que se trasmitió en Inglaterra hace algunas semanas... Este hombre, a los 5 segundos logró conmover al jurado y al público con su interpretación... Hace unos años tuvo un accidente en una moto, se fracturó el maxilar, perdió unos dientes y tiene ciertos problemas en el habla... Además es gordito, tímido en extremo y súmamente sencillo, con una mirada que ha dado la vuelta al mundo. Al final, un jurado boquiabierto lo pasó a la segunda ronda. Tras ocho semanas de competición este chico fue declarado ganador con más de 20 millones de votos y seguramente, muy pronto estará vendiendo discos en lugar de teléfonos celulares.
